Cuando la crisis climática impacta directamente en la producción, sostener la actividad también implica generar alivio financiero.
En ese marco, República Microfinanzas y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) acordaron una serie de medidas destinadas a acompañar a productoras y productores afectados por el déficit hídrico, buscando evitar incumplimientos y proteger su continuidad productiva.
Las acciones alcanzarán a más de 2.500 productores y productoras de distintos sectores del agro y comenzarán a implementarse a partir del 20 de mayo.
La iniciativa se enmarca en una línea de trabajo que busca que el crédito no solo impulse el desarrollo, sino que también pueda sostenerse en contextos complejos.
“Estas buenas noticias no dejan de ser un bálsamo para todo lo que hemos vivido a partir de declarada la emergencia agropecuaria en febrero”, expresó Martín Dibarboure, Gerente General de República Microfinanzas, durante una entrevista en Informe Granjero de Radio Nacional.
Soluciones adaptadas a cada realidad productiva
Las medidas fueron diseñadas contemplando las particularidades de cada sector, priorizando herramientas ágiles y ajustadas a las necesidades concretas de productores y productoras.
“Poner el empeño en entender y adaptar las herramientas a cada uno de los sectores”, destacó Dibarboure al referirse al trabajo articulado con el MGAP y la Dirección General de la Granja.
Entre las principales acciones se encuentran:
- diferimiento automático de vencimientos para horticultura y avicultura
- extensión de plazos para fruticultura
- nueva línea de crédito blando para alimentación animal en ganadería
- soluciones específicas para lechería
En ganadería, por ejemplo, se impulsará una línea de financiamiento destinada sugerido es la compra de alimento para ganado, con una tasa del 5% en dólares y garantía agropecuaria FAE.
“Es un préstamo ágil destinado a comprar alimento para el ganado”, explicó Dibarboure.
Preservar la capacidad productiva
Además de aportar liquidez inmediata, las medidas buscan reducir riesgos de morosidad y preservar el historial crediticio de productores y productoras, evitando que una emergencia coyuntural derive en consecuencias financieras de largo plazo.
“En estos casos de emergencia, y siendo la microeconomía entre el 85% y el 86%, es importante brindar herramientas de rápido acceso, adaptables a la necesidad particular de cada productor”, señaló el Gerente General.




